Desde principios de la semana pasada se ha comenzado a hacer un notable alboroto alrededor de la epidemia de gripe porcina en México D. F. a más de 700 kilómetros de Monterrey. La cosa es grave en el D.F., que forma parte de un casco urbano de 20 millones de habitantes y tiene un sistema de servicios de salud colapsado. Cualquier evento en el D.F. (desde una misa hasta un partido de fútbol), es un evento multitudinario y cualquier espacio así es un ambiente que favorece la propagación de enfermedades como las gripes. No es de extrañarse entonces que la gripe se vaya de un lugar a otro afectando a muchas personas.
Pero México es un país muy grande, la verdad es que los ticos no tenemos idea de lo que significa la expresión "país grande" y cuando digo que un país es muy grande, podría decir que cada estado de México es como un país aparte, no sólo por las cuestiones culturales y las diferencias económicas y gubernamentales, sino también por las increíbles distancias que hay entre una ciudad y otra.
Mientras México DF es una auténtica ciudad del tercer mundo, con servicios colapsados y cualquier cantidad de problemas sanitarios y una capa de contaminación que cubre el cielo, Monterrey (siendo siempre del tercer mundo) es una ciudad mucho más ordenada y con mejores servicios públicos.
En el DF, tal como lo ha informado la Nación, se cancelaron misas, eventos deportivos y las clases. Aquí en el Estado de Nuevo León también ayer se cancelaron las clases de aquí al 6 de mayo. Pero la medida aquí es preventiva, sólo para contener con más eficacia la posible llegada del virus. Hay un muerto confirmado en Nuevo León (no sé en qué parte del estado, pero el estado es muy grande) y el gobierno estatal está tomando otras medidas de prevención para contener el posible virus.
Por otro lado creo que la Nación y otros medios están haciendo que la cosa parezca una crisis nacional en México. Pero es que para que algo se vuelva crisis en todo el territorio mexicano tiene que ser un verdadero desastre, porque el país es gigantesco. Por eso si la Nación dice que "miles de mexicanos se quedaron en sus casas, etc." hay que tomar en cuenta que eso es en el DF (donde "miles" es como decir 10) donde efectivamente epidemia está generando crisis, pero que de ahí a que haya una crisis en todo el país es muy distinto.
La cosa es como si en San José ocurriera una epidemia, y entonces en la Ciudad de Guatemala toman medidas por si acaso, y tal vez aparezcan algunos casos, pero no va a ser lo mismo porque están muy lejos. Es lo mismo aquí en México, una epidemia en el D.F. no es una epidemia en todo el país, sino simplemente una señal de alerta para los demás estados que se encuentran tan lejos.
Estos son mis razonamientos sobre cómo entender lo que está ocurriendo. Si en Costa Rica tiembla, es muy seguro que el temblor se sienta en todo el territorio nacional. Aquí la cosa es bien distinta.
Todo esto me lleva sólo a decir que aquí en Monterrey es "27 de abril y todo sereno". El que se hayan cancelado las clases no es signo de crisis, más bien es bueno, porque significa que se están tomando medidas para evitar la crisis. Yo estoy bien, la gente de la comunidad está bien y todo mundo se está cuidando y tomando precauciones simplemente para evitar que la cosa se haga más grande.
Eso sí, es un buen momento para orar mucho por México, que no tiene sólo el problema de la gripe porcina, sino que tiene muchísimos problemas internos y es una sociedad muy dañada por la inseguridad ciudadana y la corrupción. Al terminar de leer esta entrada, tomémonos un momento para pedirle a Dios que en medio de estas cosas se manifieste como Señor de los Tiempos, y para pedir que Cristo sea siempre el Príncipe de Paz, en medio de un mundo al que la prensa busca siempre meterle miedo, incertidumbre y ansiedad.
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