Parecen iguales a los demás,
Los que miran hacia el cielo.
Pero tienen algo diferente,
Algo que no puede verse siempre.
Observa cómo se aman,
Los que miran hacia el cielo.
Cuando uno sufre, lo apoyan,
Cuando uno ríe los demás también.
Tienen problemas en la vida,
Los que miran hacia el cielo.
Pero nada los aflije
Porque la Roca los sostiene.
Ríen, lloran y duermen,
Los que miran hacia el cielo.
Pero a veces se desvelan
Si sus hermanos no tienen paz.
No caminan nunca solos,
Los que miran hacia el cielo.
Con ellos va el incienso
Que arde frente al Padre.
No son nada tontos,
Los que miran hacia el cielo.
No creen todo lo que escuchan
Ni callan ante la injusticia.
Viven en este planeta,
Los que miran hacia el cielo.
Pero este no es su hogar,
Son forasteros que se van.
No van hablando solos,
Los que miran hacia el cielo.
Aunque parecen hablarle al aire
Cuando hablan con su Padre.
Estudian, trabajan y comen,
Los que miran hacia el cielo.
Pero nada de eso los llena,
Ni nada de lo que hay en la tierra.
Miran también al frente,
Los que miran hacia el cielo.
Se preocupan por los que están cerca
Y también por los de lejos.
Aunque duermen, siempre velan,
Los que miran hacia el cielo.
Están en paz pero combaten,
Obedecen pero son rebeldes.
No temen a la muerte,
Los que miran hacia el cielo.
Pero tampoco la desean
Pues valoran la vida.
Están siempre alegres,
Los que miran hacia el cielo.
Más no ignoran el dolor
Ni tampoco el sufrimiento.
Cargan un yugo ligero,
Los que miran hacia el cielo.
Es el peso del madero,
Que también cargó el Maestro.
Hoy no ven claramente,
Los que miran hacia el cielo.
Pero conocerán como son conocidos,
Y si han sido fieles,
De gloria serán revestidos,
Junto al Señor a quien siguieron,
Pues su enemigo está vencido.
1 comentario:
Ya había leido este, me gusta mucho!
Buen blog Migue, nos inspira a seguir mirando hacia el cielo.
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