5 de noviembre de 2008

Señor, no me ayudés

Hoy le pedí al Señor que me ayudara a cambiar mi vida para acercarme más a Él. Luego me pregunté si lo que tenía que pedirle al Señor no era que me ayudara a cambiar, sino que me cambiara. Puede sonar como una actitud un poco pasiva de mi parte, pero me pregunto si lo que deberíamos a hacer para que nuestra vida sea más agradable a Dios es dejar de pedirle ayuda y empezar a pedirle que lo haga todo Él por completo. Le dije, "Señor, no me ayudés a cambiar, cambiame." Claro que yo tengo que poner de mi parte, claro que yo tengo que luchar y cambiar cosas en mi vida todos los días si quiero parecerme más a Él. Pero creo que todo lo bueno que yo haga es por la gracia de Dios y no por mis propias fuerzas o capacidades. Tal vez alguien con más experiencia que yo me pueda corregir y decir que no está bien lo que le dije a Dios, pero a veces creo que si sólo le pido ayuda, y no le pido su acción total, entonces puedo estar limitando su obra en mi vida.
Seguramente el hijo pródigo, cuando se levantó y se puso en marcha hacia la casa de su padre, dejó de pedir ayuda a Dios y le pidió a Dios que tomara el control.
Hay unas calcomanías de carro que dicen "Dios es mi copiloto". Yo creo que Dios no debería ser mi copiloto, Dios debería ser el que maneje el carro. Mientras no le entregue el volante de mi vida, voy a seguir tomando decisiones equivocadas; solo cuando lo deje a Él manejar toda mi vida voy a comenzar a ver un cambio en mi vida. Claro que siempre implicará de mi parte (lo repito), como bien decía San Benito: Ora y Labora; que se puede traducir por "A Dios rogando y con el mazo dando". Pero lo cierto es que la oración no puede ser "Señor esto es lo que quiero hacer"; debe ser, "Señor, ¿qué querés que haga?" Y a partir de ahí, todo va a ser diferente.

Señor, no me ayudés a cambiar; cambiame. Señor, no me ayudés a acercarme a vos; acercame a vos. Señor, no me ayudés a vencer mis miedos; vencé mis miedos. Señor, no me ayudés a ser ser santo; haceme santo. Señor, no me ayudés a precerme a vos; moldeame.

No hay comentarios: